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| Fidel recibe a niños de Chernobil el 29 de marzo de 1990. |
Cuba sola atendió más niños de Chernobil que todo el mundo. Entre 1990 y 2016 más de 26 000 personas afectadas, en especial niños, arribaron a la Isla.
El 26 de abril de 1986 el mundo quedó en shock. Un desastre de
magnitudes catastróficas había tenido lugar en la central nuclear
Vladímir Ilich Lenin, ubicada a poco más de 18 km al noroeste de la
ciudad de Chernobil, en Ucrania.
Fue un sábado terrible y lo que sucedió ha pasado a la historia
global, junto a lo ocurrido con Fukushima en Japón, como uno de los
eventos más graves en la Escala Internacional de Accidentes Nucleares.
Los libros de historia hablan de un experimento de incorrecta
supervisión, de una reacción incontrolable, de una insoportable
expulsión de vapor y de cómo una radiación brutal se extendió por parte
de Europa.
Reportes periodísticos de la época indican que la cantidad de
materiales radiactivos liberados a la atmósfera fue unas 500 veces mayor
que el generado por la bomba atómica arrojada en Hiroshima, y que 31
personas fallecieron como consecuencia del contacto tóxico. Fuera de la
central, más de 100 000 ciudadanos ucranianos debieron ser evacuados.
Alrededor de 600 000 personas participaron en el proceso de
descontaminación. Muchos terminaron enfermos.
Ante la solicitud de ayuda internacional del gobierno de la entonces
Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Cuba reaccionó. El paso al
frente de la Isla, como ha ocurrido en todas las grandes obras de la
Revolución, fue épico.
A principios de 1990 los especialistas cubanos viajaron a Ucrania
para evaluar la envergadura del problema y el tipo de ayuda que se
podría brindar, consta en el sitio web Fidel Castro, Soldado de las
Ideas.
El 29 de marzo llegaban a Cuba los pacientes.
Fidel en persona recibió a los primeros 139 niños de zonas aledañas
al accidente, quienes serían atendidos, como parte del Programa de
atención integral a niños afectados por desastres, en el Instituto de
Hematología de La Habana y en el Servicio de oncología del Hospital
Pediátrico Docente Juan Manuel Márquez.
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| La paciente Anna Krishanovskaya en una de las sesiones de tratamiento en el Centro de Histoterapia Placentaria. |
Y allí mismo, junto a la escalerilla del avión IL-62, se anunció la
disposición del Gobierno Revolucionario de recibir a no menos de 10 000
infantes para brindarles un tratamiento altamente especializado.
El 28 de noviembre de 1997, en un discurso pronunciado por el
Comandante en Jefe durante la clausura del VI Seminario Internacional de
Atención Primaria, dijo:
«Cuba sola ha atendido más niños de Chernobil que todo el resto de
los países del mundo. Los medios de divulgación masiva del Norte no
hablan de eso. ¡Casi quince mil niños! También hemos adquirido alguna
experiencia en eso».
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| Pacientes descendientes de personas afectadas por irradiaciones de la central nuclear también han sido atendidos en Tarará. |
De esos niños, la mayoría recibieron tratamientos por periodos de 45
días en Cuba, aunque no pocos llegaban a estar un año o más en el
balneario de Tarará, espacio que fuera adaptado como un hospital para
las víctimas del accidente nuclear. El 67 % de los pequeños habían
presentado problemas de tiroides, vitiligo, alopecia y soriasis.
La cifra de pacientes creció con los años. A los efectos de la
solidaridad, no importó el crudo periodo especial, ni la caída del campo
socialista, ni el «olvido» mediático e internacional de la ayuda que le
urgía a las miles de familias que una generación tras otra reproducían
las malformaciones heredadas de la explosión del ‘86.
Por eso, durante una intervención especial del 16 de abril del 2001, a
propósito del aniversario 40 de la proclamación del carácter socialista
de la Revolución, decía Fidel: «Sin el socialismo no habrían sido
atendidos en Cuba 19 000 niños y adultos de las tres Repúblicas
afectadas en el accidente nuclear de Chernobil, ocurrido en 1986, la
mayoría de ellos atendidos en pleno periodo especial (…)».
Este 26 de abril el accidente de Chernobil sopló las velitas del
aniversario de lo atroz. Algunas agencias, a 32 años del desastre, no
pueden obviar que entre 1990 y 2016 más de 26 000 personas afectadas, en
especial niños, fueron asistidos en la Isla como parte de una voluntad
política colosal, sin comparación en el mundo, porque Cuba fue el único
país que organizó un programa integral de salud, masivo y gratuito para
la atención de las herencias dolorosas de Chernobil.




